Si en el intento puedo fallecer
como alma en pena no voy a envejecer, andando
errante y sin la historia de un hombre que vivió, soñando
quien quite y no me puedas comprender
tal vez te extrañe que no esté llorando,
cualquier momento sirve para elegir
y no seguir atada a un que mas da
solo por ir flotando, solo por ir flotando.
Ni en alcohol se va borrando el cuento
se de dos que hieren en silencio
canto al llorar que siento.
Tal vez el tiempo nos lo pueda decir
como arte de rodar en el espacio
siento que tiemblo por poderlo decir
y seguir, andando como el viento,
tarareando entre las piedras
seduciendo a las estrellas
fingiendo que sé vivir
por no sentir que muero.
Ni en alcohol se va borrando el cuento
se de dos que hieren en silencio
canto al llorar que siento.
Daniel Reyes-Lara
Historias Rotas
trova, rock, blues.
Me basta el mar
Se que el tiempo no es en balde
y que hay momentos que nos ponen al revés,
que aparecen y se pierden
enredados por pedazos de ilusiones,
murmurando al esconder las emociones.
Me basta el mar
para abrazarte entre sus olas, sin besarte
y ver al cuento navegar.
Y que mueran en paz los recuerdos
y que empapen tus labios mi aliento
y que grites amor, en silencio.
Se que ruedo en el espacio
suspendido en un camino sin razón
que apareces y te pierdes
como sombras desvanecen en las aguas
y acaricio soledades olvidadas.
Puedo cantar
para sacarte de mi sueño sin tocarte,
o andar sin rumbo por el mar
Y esconder en mi piel tus miradas
y dejar que se empolven las ganas
puedo mas que contar madrugadas
pero no detendré el movimiento
no se pueden mentir sentimientos.
Daniel Reyes-Lara
y que hay momentos que nos ponen al revés,
que aparecen y se pierden
enredados por pedazos de ilusiones,
murmurando al esconder las emociones.
Me basta el mar
para abrazarte entre sus olas, sin besarte
y ver al cuento navegar.
Y que mueran en paz los recuerdos
y que empapen tus labios mi aliento
y que grites amor, en silencio.
Se que ruedo en el espacio
suspendido en un camino sin razón
que apareces y te pierdes
como sombras desvanecen en las aguas
y acaricio soledades olvidadas.
Puedo cantar
para sacarte de mi sueño sin tocarte,
o andar sin rumbo por el mar
Y esconder en mi piel tus miradas
y dejar que se empolven las ganas
puedo mas que contar madrugadas
pero no detendré el movimiento
no se pueden mentir sentimientos.
Daniel Reyes-Lara
Los tres caminantes
Eran tres los caminantes que se dieron al desierto cuando ya tenían la edad, iban caminando a prisa para no perder el tiempo y encontrarse a la verdad, salieron con su sonrisa y cada uno siguió sus pasos, su historia voy a contar.
Iba el primero por su camino y cómo si fuera por el destino, se puso a predicar : hermanos míos me ha perseguido a quien conocemos como bandido, y llamamos Satanás, me ha tendido tierras y naciones por el mundo para que sea yo su rey, pero he preferido seguir siendo el mismo que no tiene mas que todo lo que guarda el corazón, a pesar de la razón.
¿ Donde está tu pueblo, que te había jurado redención ?
Iba el segundo de los andantes por el camino de los mortales, y empezó a filosofar : vivo en un mundo entre corazones y naciones y razones que no dejan de rodar, pero no he venido a ver pasar el mundo sin cambiarle, lo que pueda que está mal, muchos ya se han preocupado por decir de donde vienen sin haber podido dar con la verdad, de que todo cambia y ya.
¿ Donde está tu pueblo, que habría de gritar revolución ?
Iba el más joven de los amigos por los senderos de clandestino, y empezó a comunicar : hermanos míos están hambrientos por llegar a los quinientos sin justicia y libertad, pero sabemos que uniéndonos hermanos podremos acercarnos más al mar, entregando el corazón.
¿ Donde está tu pueblo, que quiera entregar el corazón?
Iba el primero por su camino y cómo si fuera por el destino, se puso a predicar : hermanos míos me ha perseguido a quien conocemos como bandido, y llamamos Satanás, me ha tendido tierras y naciones por el mundo para que sea yo su rey, pero he preferido seguir siendo el mismo que no tiene mas que todo lo que guarda el corazón, a pesar de la razón.
¿ Donde está tu pueblo, que te había jurado redención ?
Iba el segundo de los andantes por el camino de los mortales, y empezó a filosofar : vivo en un mundo entre corazones y naciones y razones que no dejan de rodar, pero no he venido a ver pasar el mundo sin cambiarle, lo que pueda que está mal, muchos ya se han preocupado por decir de donde vienen sin haber podido dar con la verdad, de que todo cambia y ya.
¿ Donde está tu pueblo, que habría de gritar revolución ?
Iba el más joven de los amigos por los senderos de clandestino, y empezó a comunicar : hermanos míos están hambrientos por llegar a los quinientos sin justicia y libertad, pero sabemos que uniéndonos hermanos podremos acercarnos más al mar, entregando el corazón.
¿ Donde está tu pueblo, que quiera entregar el corazón?
Daniel Reyes-Lara
El silencio de los muertos
En donde ciertos días llovieron
fuegos de sangre y rostros
y el silencio de muchos muertos
enterrados en la neurona de la historia.
De laberintos y traiciones
llenaríamos los libros de los
niños que nunca han visto
santa clauses matando ciegos en la pared.
Ese lugar que esconde
las heridas en el arconte
y miente que viaja al norte
sin perderse.
Y así sigue habiendo,
la reunión del pueblo
y las manos que empuñan libertad.
Donde por siglos y por siglos
se han ultrajado pueblos
consumidos en el abismo
de una gloria por el delirio neoliberal.
Donde los cientos de mentiras
se han mantenido hundidas
en el culo de los bandidos
que han saqueado lo que han podido a la sociedad.
Ese lugar que esconde
las heridas en el arconte
y miente que viaja al norte sin perderse.
Y así sigue habiendo,
la reunión del pueblo
y las manos que empuñan libertad
(a Tlatelolco, México. 1968)
fuegos de sangre y rostros
y el silencio de muchos muertos
enterrados en la neurona de la historia.
De laberintos y traiciones
llenaríamos los libros de los
niños que nunca han visto
santa clauses matando ciegos en la pared.
Ese lugar que esconde
las heridas en el arconte
y miente que viaja al norte
sin perderse.
Y así sigue habiendo,
la reunión del pueblo
y las manos que empuñan libertad.
Donde por siglos y por siglos
se han ultrajado pueblos
consumidos en el abismo
de una gloria por el delirio neoliberal.
Donde los cientos de mentiras
se han mantenido hundidas
en el culo de los bandidos
que han saqueado lo que han podido a la sociedad.
Ese lugar que esconde
las heridas en el arconte
y miente que viaja al norte sin perderse.
Y así sigue habiendo,
la reunión del pueblo
y las manos que empuñan libertad
(a Tlatelolco, México. 1968)
Daniel Reyes-Lara
Ya no tengo mujer...
Ya no tengo mujer
me mando a la chingada
por una noche infiel
que es que andaba
con su hermana.
Y su prima también
me soltaba las ganas
como no iba de ser
que le diera
mi esperanza.
Ay la pobre mujer
se la pasa llorando
ya lloró con Miguel
con Andrés y con Armando
No hay moral dijo aquél
se la pasan... jugando
yo me voy a un burdel
pa ver si ay con ver me aguanto.
me mando a la chingada
por una noche infiel
que es que andaba
con su hermana.
Y su prima también
me soltaba las ganas
como no iba de ser
que le diera
mi esperanza.
Ay la pobre mujer
se la pasa llorando
ya lloró con Miguel
con Andrés y con Armando
No hay moral dijo aquél
se la pasan... jugando
yo me voy a un burdel
pa ver si ay con ver me aguanto.
El jardín del tiempo
El jardín del tiempo.
Al crujir de una hoja seca
en el viento de la soledad
entre puños y cadenas
se me va la libertad.
Arrastrando las palabras
hacia un lenguaje tierno
donde envuelvo lo que siento
desde el fondo de este infierno.
Así vivo en mi tristeza
circundando, tu ausencia.
Al final de un sentimiento
y la sombra de ese aliento
se empapan mis pestañas
y me cobijo con el viento.
Se siente vacío el infierno
aunque carezca de lágrimas
y vago por el entierro
de mi libertad.
Y Caigo con mi cruz
al fondo de un cementerio
le canto a mi ataúd
desde el jardín, jardín del tiempo.
Sin perder la razón
puede el corazón
olvidar un amor
tan confuso y amargo.
Al crujir de una hoja seca
en el viento de la soledad
entre puños y cadenas
se me va la libertad.
Arrastrando las palabras
hacia un lenguaje tierno
donde envuelvo lo que siento
desde el fondo de este infierno.
Así vivo en mi tristeza
circundando, tu ausencia.
Al final de un sentimiento
y la sombra de ese aliento
se empapan mis pestañas
y me cobijo con el viento.
Se siente vacío el infierno
aunque carezca de lágrimas
y vago por el entierro
de mi libertad.
Y Caigo con mi cruz
al fondo de un cementerio
le canto a mi ataúd
desde el jardín, jardín del tiempo.
Sin perder la razón
puede el corazón
olvidar un amor
tan confuso y amargo.
Daniel Reyes-Lara
Nuestra contradicción
Qué si ya se a donde voy, qué si nací de algún Dios
qué si por arte del destino, se escribe la corrupción
qué si las mañas o las artes del ser vivo, provienen de la intuición.
Si por una abolición, que nunca se realizó
fuera el motivo, de una real revolución
que si las armas o capuchas de un caudillo, no tuvieran su razón.
Qué si en el siglo al que voy, todavía habrá reelección de gobernantes,
que agranden la polución, sufragio no reelección política de comerciantes, que venden a la nación.
Qué si entre todo el pueblo mexicano lleno de ilusiones
tierra que empapa por las tradiciones que nos dan un lugar,
no hay la bandera en que se solucione nuestra contradicción.
Cual si la televisión, fuese el gobierno de hoy,
que si por ir sobre “ el camino” ; tenéis que ser como sois
si por andar vagando a contra marea, tuvieras la solución.
Que cuál civilización, que de justificación a la injusticia o Ley de la Represión ; qué si el Congreso de la Unión me da el derecho a :
ser el humano que soy.
Qué si entre todo el pueblo mexicano lleno de ilusiones
tierra que empapa por las tradiciones que nos dan un lugar,
no hay la bandera en que se solucione nuestra contradicción.
qué si por arte del destino, se escribe la corrupción
qué si las mañas o las artes del ser vivo, provienen de la intuición.
Si por una abolición, que nunca se realizó
fuera el motivo, de una real revolución
que si las armas o capuchas de un caudillo, no tuvieran su razón.
Qué si en el siglo al que voy, todavía habrá reelección de gobernantes,
que agranden la polución, sufragio no reelección política de comerciantes, que venden a la nación.
Qué si entre todo el pueblo mexicano lleno de ilusiones
tierra que empapa por las tradiciones que nos dan un lugar,
no hay la bandera en que se solucione nuestra contradicción.
Cual si la televisión, fuese el gobierno de hoy,
que si por ir sobre “ el camino” ; tenéis que ser como sois
si por andar vagando a contra marea, tuvieras la solución.
Que cuál civilización, que de justificación a la injusticia o Ley de la Represión ; qué si el Congreso de la Unión me da el derecho a :
ser el humano que soy.
Qué si entre todo el pueblo mexicano lleno de ilusiones
tierra que empapa por las tradiciones que nos dan un lugar,
no hay la bandera en que se solucione nuestra contradicción.
Daniel Reyes-Lara
Se fue y se va
Sabías caer, como lluvia febril
mojando el miedo
jugando a los excesos de extraviar
tus manos estilando soledad.
Solías armar, el otoño en abril
dejando el suelo,
volando sobre sueños de vivir
robándole mareas al delfín.
Se fue y se va
la historia que perdí ;
del cielo, que no escribí.
Sigo el andar, como invierno sin ti
ahogando el celo
cargando los escombros de partir
mintiéndole al olvido que me fui.
Se fue y se va
la guerra que perdí ;
del cuento, que no escribí.
mojando el miedo
jugando a los excesos de extraviar
tus manos estilando soledad.
Solías armar, el otoño en abril
dejando el suelo,
volando sobre sueños de vivir
robándole mareas al delfín.
Se fue y se va
la historia que perdí ;
del cielo, que no escribí.
Sigo el andar, como invierno sin ti
ahogando el celo
cargando los escombros de partir
mintiéndole al olvido que me fui.
Se fue y se va
la guerra que perdí ;
del cuento, que no escribí.
Daniel Reyes-Lara
Mi delirio
Sigo oyendo el aguacero
que dejaste en mi ciudad
sigo siendo el mismo ciego
que te quiso hacer mirar
Sigo hundido en el intento
de llegar hasta tu suelo
para hacerte volar.
Dónde está la ciencia que te diga lo que siento ?
sin que crezca el muro que quiero tumbar
Donde está la ciencia que te diga lo que siento ?
sin que caiga el muro que quiero fincar.
Ya no siento ser incierto
ya no siento tambalear
pero no puedo ver siendo
una sombra nada mas
Hoy me quedo con tu ausencia
ya no tengo tu mirar
me maldigo en tu promesa
ya no siento respirar
Dónde está la luna que refleje lo que siento ?
sin que te desnudes antes de brillar
Dónde está la luna que desnude lo que siento ?
sin que te me escondas antes de jugar.
Tal vez todo ha sido un sueño
mi delirio y nada más
si soy yo el que está mintiendo
porque habrías de temblar.
Donde está la luna que refleje lo que siento ?
sin que se derrumbe la amistad.
que dejaste en mi ciudad
sigo siendo el mismo ciego
que te quiso hacer mirar
Sigo hundido en el intento
de llegar hasta tu suelo
para hacerte volar.
Dónde está la ciencia que te diga lo que siento ?
sin que crezca el muro que quiero tumbar
Donde está la ciencia que te diga lo que siento ?
sin que caiga el muro que quiero fincar.
Ya no siento ser incierto
ya no siento tambalear
pero no puedo ver siendo
una sombra nada mas
Hoy me quedo con tu ausencia
ya no tengo tu mirar
me maldigo en tu promesa
ya no siento respirar
Dónde está la luna que refleje lo que siento ?
sin que te desnudes antes de brillar
Dónde está la luna que desnude lo que siento ?
sin que te me escondas antes de jugar.
Tal vez todo ha sido un sueño
mi delirio y nada más
si soy yo el que está mintiendo
porque habrías de temblar.
Donde está la luna que refleje lo que siento ?
sin que se derrumbe la amistad.
Daniel Reyes-Lara
De la locura y sus estragos
Te doy mi voz, te doy mis manos
te doy la vela del engaño
te doy el mar que me vendió
a la obsesión de dos veranos
a la locura y sus estragos
y a esta canción.
Me quedo con tu confesión
me voy con ella destrozado
pero no sé pedir perdón
por desnudarte en el peldaño
de la pasión, en la escalera
del pecado.
Tal vez se caigan las hojas
antes de que llegue el otoño
o tal vez sacuda el invierno
entre lo tinto de las copas.
Te doy el mar que me vendió
a la obsesión de dos verano
a la locura y sus estragos
y a esta canción.
Te doy mi voz, te doy mis manos
pero no puedo exiliar
a tu recuerdo de mi armario
a tu mirada del telón
del corazón.
te doy la vela del engaño
te doy el mar que me vendió
a la obsesión de dos veranos
a la locura y sus estragos
y a esta canción.
Me quedo con tu confesión
me voy con ella destrozado
pero no sé pedir perdón
por desnudarte en el peldaño
de la pasión, en la escalera
del pecado.
Tal vez se caigan las hojas
antes de que llegue el otoño
o tal vez sacuda el invierno
entre lo tinto de las copas.
Te doy el mar que me vendió
a la obsesión de dos verano
a la locura y sus estragos
y a esta canción.
Te doy mi voz, te doy mis manos
pero no puedo exiliar
a tu recuerdo de mi armario
a tu mirada del telón
del corazón.
Daniel Reyes-Lara
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