El jardín del tiempo

El jardín del tiempo.

Al crujir de una hoja seca
en el viento de la soledad
entre puños y cadenas
se me va la libertad.

Arrastrando las palabras
hacia un lenguaje tierno
donde envuelvo lo que siento
desde el fondo de este infierno.

Así vivo en mi tristeza
circundando, tu ausencia.

Al final de un sentimiento
y la sombra de ese aliento
se empapan mis pestañas
y me cobijo con el viento.

Se siente vacío el infierno
aunque carezca de lágrimas
y vago por el entierro
de mi libertad.

Y Caigo con mi cruz
al fondo de un cementerio
le canto a mi ataúd
desde el jardín, jardín del tiempo.

Sin perder la razón
puede el corazón
olvidar un amor
tan confuso y amargo.

Daniel Reyes-Lara